Reflexiones prehistóricas sobre la arena de Ponzos

12/06/2010, Antonio Pego

​​

El presente trabajo pretende escapar de la terminología habitual en los medios científicos para hacerlo asequible a todo aquel que sienta curiosidad por el pasado remoto, las circunstancias que favorecieron la aparición del paisaje tal como lo conocemos hoy y que actuó como el factor principal de los primeros asentamientos humanos, su desarrollo posterior y la configuración de nuestro carácter tal como es hoy en día.

 

El pasado verano del 2009 nos deparó una inesperada sorpresa, gracias al mal tiempo y la fuerza de las mareas, dejando al descubierto lo que parecían restos de un antiguo bosque convertido en turba.

El hallazgo no era el único en la costa gallega, ni tan siquiera era un hecho desconocido ya que los viejos del lugar recordaban haber visto emerger los restos, negruzcos y viscosos, al remover la marea las arenas de la playa de Ponzos. Hubo, incluso, quien recordó que el viento tras algún violento temporal hizo aflorar restos de madera semicarbonizada mucho más arriba de la línea intermareal. Datos suficientes para convertir en noticia lo que solo parecía una anécdota local.

Era evidente que la aparición de estos restos vegetales en plena era de la comunicación no iba a pasar desapercibido y su difusión atrajo a la comunidad científica, decidida a investigar y datar el yacimiento. Otros, desde la modestia que lógicamente cabe suponer a simples aficionados, nos dedicamos a tomar fotografías in situ, a recoger alguna muestra vegetal de las que el mar depositaba en el roquedal del margen izquierdo de la playa y a extraer alguna muestra de la arcilla grisácea que tapaba y protegía el conjunto.

Más que las partículas vegetales fue, precisamente, la arcilla lo que nos llamó la atención. Se apreciaba una leve capa superior gelatinosa y sumamente resbaladiza de color negro entre la que afloraban los restos vegetales, algunos de buen tamaño y perfectamente identificables, así como tocones en aparente posición erguida. A simple vista lo expuesto por el mar era diferente a los bloques de turba aparecidos en el afloramiento de Area Longa en la Mariña lucense del que no teníamos más que referencias fotográficas y a los restos de la playa de Seselle, bien documentados en los trabajos del eminente geólogo Vidal Romaní.

A la espera de la publicación de los resultados de la analítica de especies vegetales, datación por C14 y de los análisis de las muestras de arcilla tomadas sobre el terreno hasta una profundidad de 50 cm, nos atrevimos a conjeturar diferencias notables entre el hallazgo de Ponzos y los de Foz o la Ría de Ares.

Esta diferenciación viene dada por la orientación de la playa de Ponzos, las características de la costa muy abrupta y un mar extremadamente batido. Así las cosas, podemos dividir la playa en zonas diferenciadas según el tipo de roca:

a) Rocas duras con predominio de granitos, hacia el noreste.

b) La zona occidental, dominada por esquistos.

Otro hecho importante es que la playa se cierra por el este con un acantilado elevado y muy inestable en el que son frecuentes los deslizamientos y los derrumbes, tanto, que es considerado el más activo de Galicia.

Realizado, pues, un recorrido sobre el terreno constatamos la escasa importancia del sistema dunar ubicándose este hacia la zona de esquistos al oeste de la playa; la ausencia de llanuras proclives a encharcarse y la única presencia de un pequeño arroyo que fluye con soltura hacia el mar. A la vista de este recorrido parece descartable la presencia, incluso en tiempos pasados, de un sistema de lagunas litorales que justifique la presencia de una turbera como las anteriormente citadas. El depósito de Ponzos parece reunir características muy singulares que parecen haber sido pasadas por alto en el somero estudio que de él han hecho los expertos.

 

Las claves del clima

La falta de información sobre la evolución del clima en esta parte de Galicia destinada al gran público nos ha llevado a recopilar datos de la costa cantábrica, portuguesa e incluso la francesa, sabiendo, claro está, que bordeamos el método científico, pero necesitábamos datos que nos ayudaran a dibujar una visión general del clima y el paisaje hace 10.000 años. Así las cosas, nos encontramos con datos que no dejaron de causarnos una cierta sorpresa:

La datación con C14 de las muestras de Ponzos nos sitúa en un lapso temporal que abarca desde los 10.000 ac. Hasta los 6.000 años ac. Mucho menos de los 80 -100.000 atribuidos a Area Longa y bastante más que los 3.000 - 4.000 de Seselle, lo que confirma la singularidad del yacimiento que nos ocupa ¿Por qué? La respuesta no es sencilla pero si atendemos a los datos que se aceptan comúnmente, la antigüedad de Area Longa se ajusta al patrón de ascenso-descenso del nivel del mar. Si nos atenemos a los estudios que se han hecho en las cuevas de Mallorca, hace 80.000 años el nivel del mar estaba 1,5 m por encima del nivel actual pero hace 125.000 ese límite estaba 130 m más abajo. En ese estado de cosas y considerando el descenso del nivel marino cabe admitir la posibilidad de creación de marismas y posteriores lagunas litorales que permitieran la formación de la turbera de Foz, coincidiendo precisamente los intervalos de activación y desactivación de la misma con la dinámica marina.

En lo relativo a Seselle, tratándose como se trata de una turbera situada en el interior de una ría, es fácil ubicarla en el paisaje característico de todas las rías gallegas en las que se crea un esteiro que lleva asociada una marisma y una xunqueira que se forman sobre los depósitos aluviales y que están condicionados tanto por los flujos mareales como por la actividad fluvial. La creación de flechas de arena que encierran lagunas litorales no son infrecuentes como tampoco lo es la aparición de vegetación arbórea. La generación de turberas es posible en estos medios y esta bien estudiado. No así la “singularidad” de Ponzos, con su acantilado inestable, su durísimo mar abierto, su práctica ausencia de actividad dunar y de lugares anegados ni siquiera en forma de reliquias del pasado.

Vamos a afrontar ahora las posibles circunstancias que propiciaron la aparición del depósito vegetal que nos ocupa, debemos por ello definir de la mejor manera posible que es la turba, recurriremos para ello a la definición que se da en la Descripción de los humedales de Galicia, de autor desconocido pero que considero clara y muy certera:

La turba (Peat) es una mezcla más o menos heterogénea de material vegetal descompuesto (humus), que ha sido acumulado en ambientes saturados en agua y con bajas concentraciones de O2, de modo que el agua representa el 95% del peso total de la turba, y únicamente el 5% restante corresponde a material sólido. Su estructura puede variar desde una serie de restos vegetales más o menos descompuestos (y por lo tanto más o menos reconocibles) hasta una tenue masa coloidal amorfa. Las tasas de acumulación del material vegetal son mayores en aquellos territorios en los que la temperatura es lo suficientemente elevada como para permitir el desarrollo vegetal, pero a su vez es lo bastante baja como para ralentizar la actividad de los microorganismos descomponedores.

Ahora que ya sabemos lo que es la turba, muchas veces descrita en los libros de texto (de manera errónea a mi modo de ver) entre los tipos de carbón, tenemos que saber en que ambiente puede formarse y tenemos que saber también que, actualmente, no se dan las condiciones adecuadas para la formación de nuevos depósitos, lo que hace fundamental aplicar criterios conservacionistas estrictos sobre los que ya existen.

Atendiendo a los autores británicos, existen dos tipos básicos de yacimientos de turba: bogs y fens. En nuestros caso nos encontraríamos (seguramente y a falta de un estudio más riguroso) ante una turbera baja o fen descrita así por Du Rietz (1949): un humedal minerotrófico que mantiene en superficie una capa permanente de agua, e incluye lugares con sustrato turboso o mineral.

Esto nos genera un conflicto ya que los fen suelen ir asociados a los terrenos calcáreos pero para todo hay excepciones ya que existe un tipo caraterístico de Galicia tal cual vemos reflejado en el Catálogo de datos del inventario de humedales de Galicia:

Otro tipo de fens existente en Galicia se vincula con las grandes depresiones sedimentarias existentes en los territorios litorales y, sobre todo, interiores de Galicia. Los materiales dominantes corresponden a capas de guijarros o arenas de cuarzo, intercaladas con otras de materiales limosos y arcillosos. La acción erosiva de los cauces fluviales a lo largo del Cuaternario ha formado amplias llanuras de inundación, dominadas por biocenosis de carácter higrófilo y turfófilo, así como de medios de aguas corrientes y estancadas.

Sin embargo, en Ponzos no hay grandes depresiones sedimentarias que avalen esta descripción en nuestro caso ¿O sí? Veámos lo que se nos cuenta en la tesis doctoral de Leticia López Cancelo: Cambios paleoambientales en el noroeste peninsular, durante el holoceno, determinados a partir del estudio de foraminiferos bentonicos

Se establecieron así cuatro etapas en la evolución del nivel del mar en la costa NW de la Península Ibérica, 1) Una primera etapa entre 20.000 y 15.000 años B.P. (before present) en la que el nivel del mar se encontraría a unos 25 o 30 m por debajo del nivel actual del mar. 2) A continuación una etapa entre 15.000 y unos 8.200 años B.P. en la que se produce el primer pulso transgresivo holoceno y que representaría el comienzo de la inundación de las rías en Galicia 3) Una etapa entre 8.200 y unos 5.000 años B.P. y la actualidad en la que se produciría un ligero descenso del nivel marino o un momento de descenso de tasa de subida de este. 4) y por ultimo una nueva etapa entre 5.000 años B.P. y la actualidad en la que se produce un nuevo pulso transgresivo holoceno, que situará el nivel marino a una cota próxima a la que presenta actualmente. Además de estas tendencias generales se definen otras de menor identidad de estabilización o pequeña regresión marina, una entre 3.000 y 900 años y otra entre 600 y 300 años, pudiendo coincidir esta ultima con la pequeña edad del hielo definida para Galicia. Se establece también, el origen eólico de la barrera del lagoon de Doniños (en la zona de la Ría de Ferrol) encerrando un episodio de lagoon entre 1795 y 1405 años B.P

Como estamos elaborando una teoría partiendo casi de cero, necesitamos algún dato objetivo más y nos lo va a aportar un artículo de L. Salas, de la División de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cantabria, donde nos comenta su propuesta de modelo climático para el Holoceno y nos habla de tres fases climáticas correspondientes a los períodos 10.200 – 7.000 frío y seco, 7.000 – 5.000 cálido y seco, 5.000 al presente más frío y húmedo.

Nos comenta el autor de este artículo revelador que la vegetación antes de los 10.000 años era, por estos pagos, la típica de la tundra exenta de vegetación arbórea y que por aquí campaban los renos. Luego, este período pre boreal daría paso al boreal entre 10.200 y 9.200 y es aquí cuando aparecen los bosques de coníferas, pino silvestre, betulas (abedules)… y en el siguiente período van desapareciendo los abedules manteniéndose el pino e implantándose progresivamente los robles y otras especies como los sauces.

Pero, yendo al principio, antes del 10.000 ¿qué encontramos en Ponzos? Si hemos de hacer caso a los que lo han estudiado y así lo hemos plasmado, una tundra helada, seca, inhóspita pero el caldo de cultivo ideal para nuestra turbera. Buscando una definición de tundra me quedo con esta sacada de los Cuadernos para la Ecología, pero valdría cualquier otra de las que abundan en la red y son igualmente válidas:

La tundra tiene una distribución circumpolar en el Hemisferio Norte pero en el Hemisferio Sur solamente se encuentra en la Península Antártica e islas adyacentes. Es tan fría que los árboles no pueden sobrevivir. La vida vegetal tiende a ser de crecimiento bajo y, durante el breve verano, las aves llegan en grandes cantidades para alimentarse de los insectos que nacen en este período. Algunas especies animales son: herbívoros, caribú, reno, lemmings; carnívoros, oso polar, lobo, zorra y aves de presa.

Se observan regiones ecológicamente similares, aunque más pequeñas, por encima del límite superior de los bosques en las montañas elevadas, incluso en los trópicos; dichas regiones reciben el nombre tundra alpina.

Clima. Veranos frescos e inviernos muy fríos caracterizan la zona de la tundra, en el límite más al norte del crecimiento vegetal. Áreas de baja precipitación, que deberían ser como desiertos, permanecen húmedas debido a que la evapotranspiración es baja (debido a las bajas temperaturas) y el suelo congelado (permafrost) retiene agua. Con frecuencia, los vientos son severos. La longitud del día varía al máximo con la estación: iluminados todo el tiempo en el verano mientras que en invierno solamente hay oscuridad; esto afecta de manera importante a la biota.

Suelos. La tierra permanece constantemente congelada, variando la profundidad del permafrost con las temperaturas del aire de áreas diferentes. Los suelos con frecuencia son gleys, pobremente drenados y alternadamente húmedos y secos; debido a esto, presentan mezclas de óxido ferroso gris y óxido férrico rojizo debido a que ellos son alternativamente reducidos y oxidados. Por todas partes se encuentra suelos recién formados y rocas desnudas, expuestas por glaciares que se retiran. Todo esto resulta en que hay grandes áreas con muy bajo contenido en nutrientes

Vegetación. Este es un hábitat básicamente de dos dimensiones, con arbustos de hasta varios metros en la región sur pero que se hacen cada vez más y más pequeños a medida que se va hacia el norte; al final, la vegetación está aplastada sobre el suelo (principalmente sauces), junto con musgos y líquenes. En el norte no hay vegetación debido a mayores extremos climáticos. En las áreas más secas, las gramíneas son importantes mientras que en las más húmedas, las especies importantes son las ciperáceas. En un mismo lugar, las áreas bajas puede ser muy húmedas mientras que los cerros pueden ser muy secos; esto es debido a la combinación de baja precipitación y persistente agua superficial, así que hay una variación importante en las comunidades vegetales aún en este ambiente simple.

Diversidad. La diversidad vegetal y animal global es baja, ya que es un ambiente riguroso y estructuralmente simple; la diversidad disminuye hacia el norte hasta la zona polar, que es una zona esencialmente sin vida. Muchos grupos taxonómicos importantes, tanto de plantas como de animales, están pobremente representados o ausentes. Entre los grupos dominantes de plantas se encuentran las Cyperaceae, Graminae, Salicaceae y las Cruciferae. Los únicos mamíferos presentes son aquellos que son activos durante el invierno, sea encima o debajo de la cubierta de nieve. El permafrost impide cavar profundamente y, por lo tanto, la hibernación; también las temperaturas son tan bajas que no permitiría que los animales hibernantes mantengan temperaturas corporales adecuadas para sostener el metabolismo durante todo el invierno (la ardilla terrestre ártica es una excepción notable). Unas pocas aves son activas durante el invierno pero la gran mayoría migran hacia el sur luego de una breve estación de apareamiento. La diversidad de algunos grupos de aves, particularmente gallinetas, es alta durante la estación de reproducción. Están ausentes, básicamente, los animales ectotérmicos (“de sangre fría”); las arañas y algunos grupos de insectos están moderadamente bien representados.

Adaptaciones vegetales. La mayoría de las plantas de la tundra crecen aplastada sobre el suelo, aún aquellos miembros de géneros que se presentan como arbustos o árboles más hacia el sur, con todo o parte de sus tallos, hojas, y aún flores, densamente peludas; estas son adaptaciones contra la desecación por los vientos secos. Algunas plantas son tan bajas y están tan apretadas que merecen el nombre de “plantas cojines”. Las flores, por lo menos de algunas especies, se proyecta bien por encima de esta alfombra para ser notadas por los polinizadores. Algunas flores tienen forma de parábola para reflejar la luz solar hacia el centro donde los insectos (polinizadores o no) puedan descansar y aumentar su temperatura. Algunas flores son heliotrópicas, enfrentando el sol a medida que este se mueve y así aumentan la temperatura. En este hábitat abierto y ventoso, la mayoría de las semillas son dispersadas por el viento. También hay muchas adaptaciones a suelos pobres: las leguminosas tienen nódulos radiculares con bacterias que transforman el nitrógeno atmosférico en nitratos que pueden ser usados por las plantas; algunas plantas crece solamente alrededor de algunas áreas de alto uso por animales, donde los excrementos nitrogenados son aprovechados en lugar de los nutrientes del suelo. Es difícil que se establezcan las semillas por lo que la mayoría de las plantas son perennes. El crecimiento vegetal es lento por lo que muchas hierbas florecen cuando todavía son muy pequeñas.

Poco a poco vamos cerrando el cerco sobre nuestro depósito de turba. Lo hemos situado en el tiempo gracias a los análisis, los estudiosos nos han aportado el factor climático y marítimo que nos hacía falta y, ahora, solo nos falta un suelo pobre y lo bastante impermeable como para retener el agua y facilitar la transformación del suelo vegetal en turba. En este punto los valores en % son absolutamente reveladores y hablan de un suelo tipo gley en las tres muestras proporcionadas recogidas entre cero y 50 cm. Los valores registrados para los tres primeros compuestos fueron:

Muestra 1

Muestra 2

Muestra 3

SiO2   -   39.10% SiO2   -   63.30% SiO2   -   53.30%
Al2O3   -   14.70% Al2O3   -   20.20% Al2O3   -   23.40%
Fe2O3   -   5.00% Fe2O3   -   4.01% Fe2O3   -   6.88%

 

Este es un tipo de arcilla fruto de la erosión mecánica, en gran medida debida a la diferencia térmica entre el día y la noche y el consiguiente congelamiento de la humedad o, en otros casos, debida a la propia erosión glaciar. Arcilla similar la he encontrado en el frente morrénico del glaciar de Teixidelo si bien en esa zona la roca más abundante son las serpentinitas. El tipo de arcilla de Ponzos podemos incorporarlo al grupo de suelos pobres y muy alterados al que pertenecen las:

Las bauxitas son muy similares a las lateritas, pero enriquecidas preferencialmente en hidróxidos de aluminio, debido a que se forman sobre rocas previamente enriquecidas en este elemento.

Los minerales que forman las bauxitas son bohemita, diasporo y gibsita, a menudo acompañados de hidróxidos de hierro, óxidos de hierro y titanio (hematites, rutilo), y minerales arcillosos, fundamentalmente caolinita. Al igual que en las lateritas, estos minerales se asocian en agregados terrosos y crustiformes, así como bandeados, brechoides, pisolíticos. Suelen presentar coloraciones claras, a menudo con tonalidades rojizas, debidas a la presencia de hidróxidos de hierro.

Su composición química es variable en el detalle, y nos define su calidad industrial. En especial su relación Al2O3  / SiO2 y su contenido en Fe2O3 permiten su clasificación detallada y comercial. Especial interés tiene el parámetro ALFA, cuya fórmula es la siguiente:

ALFA = [0.85 · (%SiO2 – (%Al2O3)] / %Al2O3

Este parámetro define aproximadamente el exceso o déficit de alúmina de un material respecto a una caolinita, afectado por un signo negativo, y permite clasificar los materiales bauxíticos en las siguientes categorías:

—Bauxitas: ALFA entre –1 y –0.75

—Bauxitas arcillosas: ALFA entre –0,75 y –0.50

—Arcillas bauxíticas: ALFA entre –0,50 y –0.25

—Arcillas poco bauxíticas: ALFA entre –0,25 y 0.00

—Materiales arcillosos: ALFA entre 0.00 y 0.25

—Materiales detríticos: ALFA 0.25

Se forman sobre rocas ricas en minerales alumínicos, y en concreto, sobre rocas ígneas ácidas, ricas en feldespatos (granitos, sienitas), o sobre rocas sedimentarias arcillosas (lutitas) o sobre rocas metamórficas ricas en moscovita (esquistos, micasquistos). También pueden formarse sobre calizas, como consecuencia de la disolución de estas, que deja un residuo arcilloso (terra rossa) cuya meteorización a su vez puede dar lugar a la bauxita.

Así las cosas, el panorama en Ponzos hace 10.000 años nos presenta una línea de costa un tanto más alejada que ahora (por definir), un clima muy frío y que posiblemente mantenía congelado el suelo buena parte del año, anegándolo superficialmente con el deshielo en los veranos y, posiblemente, con un casquete de hielo permanente en las cumbres del Salgueiro o la Lagoa. Posteriormente y con el aumento gradual de las temperaturas, las escorrentías y el aumento del régimen de lluvias arrastró mucho más material desde las laderas y la vegetación arbórea colonizó los suelos pobres y mal drenados que permanecían con un elevado grado de humedad todo el año hasta que la nueva subida del mar hacia 6.000 a. C. anegó todo el complejo y lo dejó más o menos como podemos verlo hoy a excepción de la explotación minera de los romanos quienes arruinaron una ladera persiguiendo el codiciado oro de Cobas.

Esperemos que con este breve y humilde escrito no hayamos destapado la codicia alumínica de Xove y nos arruinen la que, por derecho propio, ostenta o debiera ostentar, el título de playa más salvaje de Galicia.

 

 

Gráfica 1

Gráfica 2

Gráfica 3

 

 

RESULTADOS

RESULTADOS
RESULTADOS

 

 

SiO2

Al2O3

Fe2O3

SO3

Na2O

K2O

Cl

MgO

CaO

TiO2

P2O5

Mostra

Nº SAI

%

%

%

%

%

%

%

%

%

%

%

CZS

2009/68099
D. Típica

39.1
0.3

14.7
0.1

5.00
0.02

3.27
0.02

2.66
0.02

2.14
0.01

1.96
0.01

1.77
0.01

1.25
0.01

0.783
0.001

0.157
0.006

   

MnO

BaO

ZrO2

ZnO

SrO

Rb2O

CuO

Br

Y2O3

CO2

Mostra

Nº SAI

%

%

%

%

%

ppm

ppm

ppm

ppm

%

CZS

2009/68099
D. Típica

0.0582
0.0018

0.0445
0.0021

0.0418
0.0006

0.0172
0.0005

0.0167
0.0004

98
1

92
6

92
2

36.95
0.9

27.4
0.1

 

 

 

 

SiO2

Al2O3

Fe2O3

K2O

MgO

Na2O

TiO2

CaO

Cl

SO3

Mostra

Nº SAI

%

%

%

%

%

%

%

%

%

%

LP

2009/68100
D. Típica

63.3
0.4

20.2
0.2

4.01
0.09

3.09
0.04

1.23
0.01

1.15
0.03

1.01
0.01

0.487
0.010

0.445
0.003

0.0970
0.0011

   

BaO

MnO

ZrO2

ZnO

Rb2O

CuO

SrO

Y2O3

CO2

Mostra

Nº SAI

%

%

%

%

%

ppm

ppm

ppm

%

LP

2009/68100
D. Típica

0.0735
0.0106

0.0580
0.0004

0.0512
0.0002

0.0146
0.0001

0.0133
0.0003

98
5

103
2

32
4

4.5
0.1

 

 

 

 

RESULTADOS
RESULTADOS

 

 

SiO2

Al2O3

Fe2O3

K2O

MgO

Na2O

TiO2

CaO

Cl

SO3

Mostra

Nº SAI

%

%

%

%

%

%

%

%

%

%

LAT

2009/68101
D. Típica

53.3
0.1

23.4
0.2

6.88
0.04

3.12
0.01

1.82
0.01

1.41
0.20

1.07
0.01

0,990
0.004

0.661
0.097

0.191
0.005

   

BaO

MnO

ZrO2

ZnO

SrO

Rb2O

Tb4O7

CuO

CO2

Mostra

Nº SAI

%

%

%

%

%

%

%

ppm

%

LAT

2009/68101
D. Típica

0.0710
0.0042

0.0694
0.0094

0.0467
0.0010

0.0168
0.0001

0.0133
0.0001

0.0126
0.0001

0.0172
0.0086

98
4

6.7
0.1

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