Carretera de Covas

12/04/2008, Germán Castro Tomé

A modo de trabajo complementario de otro anterior muy documentado, firmado por mi buen amigo José López Hermida, me place bridar a la revista Columba los datos que refiero a continuación, extraidos del Boletín de la Liga de Contribuyentes, publicación de finales del siglo XIX que llegó a mis manos de puera casualidad.

Esta curiosa crónica expresa la lucha que hubo de librarse para que el proyecto saliese adelante en la DiputaciónProvincial. Como vamos a ver—quién lo diría— estuvo sometidoa muchos vaivenes con actuación de algún diputado de la localidad que dejó mucho que desear. Yo, que circulé (y circulo) por esa carretera cuando todavía estaba empedrada, ignoraba la ˝historia˝ que la precede. No deja de ser interesante.

La primera referencia data de una sesión de la Diputación Provincial de fecha 19 de octubre de1887 y dice así: ˝Se dio lectura a una carta del Ingeniero Provincial Sr. Pequeño en la que se promete ultimar para presentarlo en la próxima reunión de la Diputación el proyecto de la carretera a Cobas, acordándose encarecerle de nuevo la necesidad de hacerlo a la vez que darle las gracias por sus buenas disposiciones en tal asunto˝.

Unos días después el Boletínde la LC señala: ˝En la próxima reunión de la Diputación Provincial se presentará ultimado el proyecto de la carretera de esta ciudad a Cobas, para su aprobación definitiva y como quiera que es probable la obtenga, falta tan sólo ordenar la ejecución de las obras necesarias de tan importante vía y teniendo ésta el número primero de las que deben construirse no se hará esperar seguramente. Tiempo es de que la provincia dote a este olvidado distrito de algún kilómetro de carretera, pues carece en absoluto de ella˝.

Con fecha 25 de enero se ha devuelto a la Diputación provincial favorablemente informado por el Ingeniero del Estado Sr. Yánez, el proyecto de la carretera de esta ciudad a Cobas. Y ya entonces el órgano de la Liga de Contribuyentes hace una especiede aviso a navegantes.

˝Confiamos que los dignos Diputados provinciales por este distrito habrán de procurar se apruebe definitivamente el proyecto a fin de que las obras puedan empezarse en el próximo verano ya que el expediente lleva ya recorridos los innumerables trámites necesarios para llegar al punto en que se encuentra y aprovechamos esta ocasión de significar al Sr. Yánez nuestra gratitud por la actividad desplegada en el despacho de aquel˝.

Más adelante en el tiempo, en la sección de ˝Noticias˝, como viene siendo habitual, vuelve a tocar el tema la Liga de Contribuyentes para agradecer la actitud del diputado Sr. Fernández Latorre por su apoyo en la aprobación con carácter de urgente del proyecto definitivo de la carretera de Ferrol-Cobas ˝debiendo en su virtud procederse en breve al replanteo de la misma y a las demás operaciones preliminares para la construcción˝. La Liga agrega ˝Noes este servicio el único prestado a este distrito por el celoso diputado, pero él solo bastaría para hacerle acreedor a nuestra gratitud y a la de cuantas personas se interesan por la prosperidad y adelanto de este pueblo al que está llamada a prestar grandes ventajas la citada carretera˝. En otro suelto del mismo número se dice ˝según noticia dela Coruña, muy pronto se dará principio al replanteo y expediente de expropiación de la carretera de Cobas por Serantes y Mandiá˝.

La Liga de Contribuyentes sigue impasible en su batalla aunque ya atisba los primeros problemas. Señala que ˝La Comisión provincial en sesión del día 22, previa declaración de urgencia, con arreglo a la ley, aprobó el dictamen del vocal Sr. Martínez Esparis proponiendo que se proceda a la reparación del trozo de la carretera provincial de Ordenes a Negreira…˝ Y es que este proyecto al que se hace mención va a entrar en cuña con el de la carretera de Cobas, obligando a posponer éste. Veamos lo que dice la LC: ‘A propósito de tal acuerdo hace notar un periódico de la vecina capital que resulta verdaderamente extraordinario que con tanta urgencia se vaya a reparar una carretera que aún no se construyó˝. La cacicada queda a la vista, pero la Liga sigue ˝para los que estamos en el secreto esto tiene muy fácil explicación˝ y prosigue diciendo el Boletín ˝Tratase sencillamente por este medio de burlarle la orden deconstrucción a que debieran subordinarse las carreteras incluidas en el plan de las provinciales y no era ciertamente esto lo que esperábamos de nuestra ilustrada comisión provincial de la que forma parte el Sr. Pla, diputado por este distrito, porque este y otros acuerdos vienen a posponer la ejecución de la carretera a Cobas de tanta importancia para esta ciudad˝. El editorialista agrega: ˝Es de esperar que el Sr. Pla, volviendo por los fueros de la justicia y atendiendo a los intereses de la comarca que le otorgó su representación contribuya a recabaren la reunión que ahora va a celebrarla Diputación, la inmediata ejecución de esta carretera, ya que tan solo está pendientes de tal acuerdo. Y como sabemos que este habrá de ser apoyado por otros señores diputados, confiamos en que el partido de Ferrol no se verá contrariado una vez más en sus legítimas aspiraciones˝.

Puede apreciarse como en el seno de la Diputación, el proyecto de la carretera de Cobas encuentra el apoyo del diputado Sr. Fernández Latorre y la indiferencia del ferrolano Sr. Pla.

Seguimos con el polémico asunto. El Boletín de la Liga de Contribuyentes recoge lo siguiente:˝Al dar cuenta un colega local delos acuerdos tomados por la Diputación provincial dice:
´Ahora esperamos que el Sr. Pla emplee su celo e influencia en el cuerpo provincial para orillarlas dificultades con que tropieza la inmediata construcción de la carretera de Ferrol a Cobas, tan interesante para esta ciudad.
´Curioso y edificante sería averiguar—prosigue el redactor—cuándo y por quién se suscitaron esas dificultades cuya desaparición se trata ahora de presentar como un título de gratitud. No es mala gratitud la que el distrito debe a los que por atender preferentemente a lo accesorio, como lo es, sin duda, la reparación del ramal o rampa de Serantes a San Felipe, han dejado frustradas las legítimas esperanzas que abrigaba de que la construcción de la importantísima carretera a Cobas se llevara a cabo inmediatamente. No pretendemos desconocerlo conveniente de la primera, pero habiendo de partir esta de la de Cobas, a unos cuatro kilómetros de esta ciudad, mientras esta no se construye resultará perfectamente inútil la de San Felipe, convertida forzosamente en un callejón sin entrada ni salida y antepuesta por el socorrido expediente de la reparación, a la que es su base principal. A propósito de este asunto dice muy acertadamente nuestro colega local El Trabajo: ‘Nosotros que aceptamos cuanto tienda a mejorar nuestra situación y recibimos con alegría esta noticia, sentimos la desgraciada suerte que ha cabido al proyecto de la carretera a Cobas, no porque lo mereciera, ni debiera ser así, sino por esas combinaciones a la par que abandono de los intereses del país que hacen los diputados y permiten sin causa justificada que se antepongan a unas otras obras con pretextos que solo pueden surtir efecto, cuando se quiere que lo surtan.´

Nuestra carretera a Cobas tenía el número 7 y debía ser la primera en hacerse, pero esas combinaciones y ese abandono y la aprobación inconsciente de algunos municipios dieron lugar con pretextos injustificados a un cambio de números en el orden de construcción y que se creyera justo, lógico y algo más, el que el número 12 pudiera ir colocado antes del 7.

Esos amaños y esos consentimientos son los que tienen esquilmado al país. Su abandono produce estas consecuencias y no comprende la necesidad de prestar su apoyo a buena causa si esta ha de dar fruto. Se queja, pero reincide y de una en otra permite ese desquiciamiento que lleva consigo la inmoralidad, que no solo consiste en hacer el mal sino en consentir que los demás lo hagan, lanzando en último caso, encogidos de hombros, un ¡y a mi qué…!

Y ocupándose del sistema que impera para la construcción de carreteras en la provincia se expresa en estos términos: “Pero como desgraciadamente las carreteras provinciales constituyen un verdadero lío difícil de deshacer ante las exigencias de unos y los intereses de otros, es el caso de que a la carretera de Curtis que es la primera que debe hacerse porque tiene el número 22, terminada que ha sido la número 1, no se le da la debida preferencia. Nuestros diputados provinciales y el contratista de carreteras creen mejor invertir los sacrificios de la provincia en ocho o diez carreteras que indistintamente andan en juego, a que converjan en una o dos hasta su terminación. Lo que esteriliza los recursos sin resultado positivo porque siguiendo este sistema habremos de encontrar con muchas carreteras comenzadas sin que pueda utilizarse ninguna. Es cierto que con esto se consigue satisfacer influencias y dar ocupación a numeroso personal de carreteras; todo para no tener ninguna en nuestros años˝

Resulta de todo lo expuesto que los intereses y las conveniencias generales no siempre son tenidas en cuenta y alguna vez se subordinan a las particulares, para venir en conclusión a hacer alardes de celo y patriotismo que sería preciso aquilatar y definir a fin de aplicarles el verdadero nombre.
Estamos en abril de 1888 y el Boletín de la LC resalta: ˝En virtud del acuerdo últimamente adoptado por el cuerpo provincial, la carretera de esta ciudad a Cobas se ejecutará tan pronto se ultime la construcción de cualquiera de las tres que están pendientes de ultimarse. Son éstas las de Santiago a Curtis, de Santiago a Santa Comba y de Noya a Goyanes. Teniendo en cuenta que de las 240.660 pesetas consignadas anualmente para estas vías corresponden 80.000 a cada una y habida consideración al estado en que se encuentra la más adelantada, bien puede colegirse que tardará más de cuatro años, cuando menos, en ultimarse la primera y dado caso que para aquel entonces o antes no se arregle algún expediente para que se construya otra distinta de la de Cobas, podrán empezarse los trabajos de ésta. He aquí todo lo que significa el último acuerdo, a pesar de lo cual son de agradecer los esfuerzos hechos por nuestros representantes para recabarlo y aún para que este resultase más eficaz y más práctico.”
El 1 de junio de 1888, el órgano de difusión de la LC recoge en su portada ˝Carta de un contribuyente ˝ que dice lo siguiente: ˝Sr. Director del Boletín de la Liga de Contribuyentes. Muy Señor mío y de mi atención: En el último número del Boletín de nuestra Liga, he leído con sentimiento y sorpresa algunos sueltos relativos a nuestra anhelada carretera de Ferrol a Cobas. Me ha causado, con efecto, profunda pena enterarme de los obstáculos inesperados últimamente surgidos para la construcción de aquella importante obra, porque yo, como otros muchos, creía que el patriotismo y el buen deseo de nuestros representantes habían orillado todos los inconvenientes. La sorpresa dimana de lo contradictorio de las noticias propaladas sobre estos particulares, tanto por nuestro Boletín como por otros periódicos que se han ocupado del asunto.

El interés que tengo en ver realizadas las mejoras a que aspira nuestro pueblo y el propósito de formar juicio exacto de las cosas me ha inclinado, aficionado como soy a coleccionar antecedentes, a examinar y coordinar los que llevo recogidos y de cuyo estudio he deducido consecuencias que honrada y lealmente voy a exponer a V., a fin de que publicándolas, si le parece oportuno, en nuestro Boletín, puedan todos los contribuyentes formar cabal idea del curso de los sucesos y exigir siquiera sea moralmente a cada cual la responsabilidad que le corresponda. ¡Que no es cosa que por desidia de unos y por escrúpulos monjiles de otros se inviertan los papeles y aparezcan a los ojos de los cándidos, engalanados con plumas ajenas ciertos Mefistófeles de guardarropía que a falta de talentos e iniciativas son sobrado audaces e intrigantes para presentarse con títulos al reconocimiento público en lugar de asumir las responsabilidades en que han incurrido, sacrificando el bien general a sus egoísmos e intereses personales! No he de hacer la historia de nuestra carretera a Cobas. Basta, a mi propósito, recordar las últimas vicisitudes porque ha pasado y analizar las causas que han impedido el que en estos momentos estuviese ya en construcción.

El contrato de carreteras, verdadera calamidad que pesa sobre la provincia, establece que la contrata solo está obligada con la consignación anual a construir simultáneamente tres carreteras. Y, con efecto, tres carreteras vienen construyéndose, la de Santiago a Santa Comba, la de Curtis a Santiago y la de Noya a Goyanes.

También es de rigor y cláusula de contrato que anualmente se distribuya la consignación del presupuesto con arreglo a lo que debe invertirse en cada una de las tres carreteras, pero estas prescripciones habían caído en desuso y de las infinitas tolerancias que se han tenido en la contrata y que es de esperar se corrijan en breve radicalmente procuró sacar partido un diputado de este distrito, el Sr. Fernández Latorre, el cual, según anunció, oportunamente nuestro Boletín, alcanzó de la Comisión provincial con fecha de 14 de Febrero último que se votara un dictamen suyo, aprobando el trazado de Mandiá, el presupuesto y proyectos de la obra y que se procediese desde luego a las operaciones de replanteo y formación del expediente de expropiaciones necesario para la ejecución de las obras.

Desgraciadamente, otro diputado por ese distrito, el Sr. Pla, asistió a la comisión al siguiente día 15 de febrero y con su asentimiento y no sé si a propuesta suya, se modificó el anterior acuerdo en el sentido de que se ejecutasen, pero siempre que no pudiese alterar la distribución de fondos y las demás medidas adoptadas como regla general respecto a la construcción de las carreteras provinciales en 4 de Febrero.
¿Qué acuerdo fue este del 4 de Febrero?

Pues uno adoptado a propuesta del Sr. Plá disponiendo, entre otros particulares:
Dejar en suspenso los estudios de obras nuevas que no se refieran a las de Santiago a Santa Comba, Curtis a Santiago y Noya a Goyanes.

Distribuir entre estas tres carreteras la cantidad disponible en presupuesto.

Ordenar al Ingeniero que se abstenga de certificar obras que no se hallen comprendidas en la anterior distribución.
Es decir, que el Sr. Plá, diputado por Ferrol, se puso incondicionalmente y como quizás no lo ha hecho ningún otro diputado al servicio de la Empresa de carreteras; porque además de imposibilitar con la anterior proposición la construcción inmediata de la carretera de Cobas, propuso a la Comisión y fue por esta aceptado que se le abonase a la empresa, consignándolo en el presupuesto adicional, la diferencia de todas las cantidades que se le adeudaren por ejercicios anteriores.

¿Consiguió el Sr. Plá con estas adulaciones y complacencias a la Empresa de carreteras que se hiciese siquiera el ramal a San Felipe?

No lo creemos porque el Sr. Plá, sin duda, por ignorancia pidió la inclusión de este ramal en el plan general de carreteras y, por consiguiente, en el concepto de obra nueva. Es cierto que después la Diputación declaró que el ramal de San Felipe debía construirse en concepto de reparación a cuyo objeto consignó en la última reunión y en el próximo presupuesto la cantidad de 20.000 pesetas.

¿Se debe esto al Sr. Plá? De ningún modo y los fueros de la verdad me obligan a declarar que este acuerdo favorable a la carretera de San Felipe se adoptó por gestiones personalísimas de los señores López Trigo, Piñeiro, Vila, Villelga y algún otro que interesaron motivos que no son del caso referir a la mayoría de los Diputados a favor de la carretera a San Felipe, o mejor dicho, a la Graña.

No puede por tanto el Sr. Plá atribuirse méritos que no le corresponden y más justo es echarle la responsabilidad de que el buen deseo de la Diputación se haya esterilizado porque es lo cierto que el Sr. Plá por torpeza o intencionadamente hizo incoar el expediente de la carretera de San Felipe en el concepto de obra nueva y ha dado ocasión y pretexto a la Empresa de carreteras para que protestase como lo ha hecho contra la construcción de la de San Felipe en tales términos que ya es imposible legalmente ejecutar el acuerdo de la Diputación.

¿Preparó este expediente el Sr. Plá de acuerdo con la Empresa de carreteras?

Esta es la duda que se me ofrece y que resolverán los lectores en vista de los antecedentes expuestos. Lo que si conviene consignar es que los restantes diputados del distrito hicieron todo género de esfuerzos para lograr que la carretera de Cobas se hiciese inmediatamente y yo excito su patriotismo para que salvando las dificultades acumuladas por la Empresa de carreteras y el Sr. Plá no descansen hasta dotar al Ferrol de obra tan importante˝.-Un contribuyente.

En agosto de 1888, nuevo suelto que dice: ‘Las vicisitudes porque viene pasando el expediente promovido y sostenido con empeño por la Liga de contribuyentes no impedirán que ésta continúe dedicando todos sus esfuerzos a la realización de tan importante obra. Verdad es que de haber prosperado el dictamen del Sr. Fernández Latorrre, diputado del distrito, aprobado por la comisión provincial en el 4 de febrero último en el cual se proponía la formación del expediente de expropiaciones necesario para la ejecución de las obras, hubiese estado ya ultimado este y comenzadas estas, pero desgraciadamente el Sr. Plá (D. Demetrio) también Diputado de esta circunscripción fundándose en otro acuerdo anterior, el de 4 del mismo mes, se opuso en la siguiente sesión a la aprobación de tal acuerdo que venía a perjudicar la terminación de la carretera de Santiago a Santa Comba, de Curtis a Santiago y de Noya a Goyannes, aunque favorecía de alto grado los intereses de este distrito y como en efecto la favorecida empresa de carreteras no tiene obligación de construir a un tiempo más que tres hubo de volver la comisión sobre su acuerdo ante las excitaciones de tan conspicuo Diputado.

 A pesar de todo, tenemos motivos para creer que el paso del Sr. Fernández Latorrre por la comisión provincial ha de señalarse ahora por algo beneficioso para esta comarca y como los demás señores diputados que la constituyen se hallan también animados de los mejores propósitos en pro de la ejecución de esta carretera no es dudoso aventurar el que no pasará mucho tiempo sin que se acuerde su ejecución último trámite que queda ya para emprender las obras.

En 1 de abril de 1889, en la Memoria de la Liga de Contribuyentes se recoge: “La construcción de la carretera de Cobas comenzará tan pronto se ultime la de cualquiera de las tres que están para terminarse, que son las de Santiago a Curtis, de Santiago a Santa Comba y de Noya a Goyanes. Así lo acordó la corporación provincial en abril próximo pasado. Sin los obstáculos interpuestos por quien más debía procurar facilidades estaría comenzada la construcción de esta útil vía, pues ya en 14 de febrero del año próximo pasado se propuso por el diputado Sr. Fernández Latorre en la corporación provincial la formación de los expedientes de expropiaciones, más si por las causas indicadas no se ha llegado a este trámite, confiemos en que la perseverancia de la Liga, de las demás sociedades locales y de la prensa lograrán sobreponerse a los maquiavelismos de los que en este asunto han suscitado dificultades.

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